Presidencia y Setentas de Área

    Por el Élder Claudio Daniel Zivic, Todos tomados de las manos fuimos sellados por tiempo y por toda la eternidad y nos vimos proyectados en los espejos como una familia eterna. ¡Qué maravillosa experiencia!
    Elder Claude Gamiette, La habilidad de sufrir con los que sufren, y de estar motivados a ayudarlos y salvarlos, parece ser uno de los grandes atributos del Salvador.
    Élder Jorge S. Domínguez, Desarrollar los atributos de nuestro Salvador, es lo que nos ayudará a retener en nuestras mentes y nuestros corazones las necesidades tanto temporales como espirituales de nuestros hermanos y hermanas.
    Élder Hugo E. Martínez, Al enfrentar las adversidades, podemos hacerlo armados de conocimiento, ordenanzas y convenios del Evangelio de Jesucristo.
    Elder Wilford W. Andersen, Desde el principio del mundo los verdaderos creyentes han practicado el ayuno como parte de su adoración a Dios
    Élder J. Devn Cornish, Como pediatra, he tenido varias experiencias sorprendentes en mi práctica médica. Una de éstas sucedió . . .
    Élder Claudio D. Zivic, El éxito a la manera del Señor, que obtengamos en nuestra vida, será por motivo de las respuestas amorosas de nuestro Padre Celestial al pedido de los justos deseos de nuestro corazón.
    Claude R. Gamiette, Vivimos en una época fascinante, de grandes desafíos y oportunidades.
    Élder Jorge S. Dominguez, Qué especial es contar con un medio donde podemos derramar nuestras almas enteras suplicando a nuestro Dios.
    Por el Élder Hugo E. Martínez, Es mi deseo que nuestros obsequios a Jesucristo en esta Pascua de Resurrección y siempre puedan ser una vida agradable a Él, de corazones quebrantados y espíritus contritos.
    Élder J. Devn Cornish, Uno de los momentos más importantes de la semana para un Santo de los Últimos Días es cuando participamos de la Santa Cena cada domingo y renovamos nuestro convenio con nuestro Padre Celestial de “recordar… siempre” a su Hijo, Jesucristo
    ÉLDER CLAUDIO DANIEL ZIVIC, Podemos evitar el vapor de tinieblas que conduce a la apostasía personal arrepintiéndonos de nuestros pecados, superando las ofensas, eliminando las críticas y siguiendo a nuestros líderes de la Iglesia.