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Ruth Esther Medina de Díaz, una madre de valor

Ruth Esther Medina de Díaz, una madre de valor

El hecho de no vivir cerca de sus familiares y amigos no le hace flaquear ya que con fe y el apoyo de su esposo y compañero, lucha por su familia confiando fielmente en el señor, con obediencia y amor se dedica a tiempo completo a cuidar de sus hijos.

Ruth de 37 años es madre de tres hermosos niños, cada uno tan especial como el otro, Kimberly  posee dislexia lo que le provoca molestia y le hace llorar constantemente;  Huáscar es un niño prematuro (nació a los 5 meses) situación que le ha acarreado  muchas complicaciones entre ellas el padecimiento de  asma y Britany que es una niña hiperactiva (en un grado elevado según sus doctores), sus hijos son todos pequeños, menores de 11 años  y sumado a sus condiciones de salud la demanda de atención y tiempo es elevada.

Ruth se bautizó en la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días en el año 1996 y se casó a la edad de 24 años con Huáscar Díaz quien actualmente cumple con la asignación de obispo, viven humildemente y lejos de sus familiares y de la mayoría de los miembros de su congregación.

Que ha sido para usted ser madre?

Que ha sido para usted ser madre?

'Ha sido un desafió' dice, “he tenido muchas veces que dejar a un lado mis propias necesidades para poder suplir la de mi familia”.  Ruth trabaja en su casa las 24 horas del día y lo hace con mucho amor a pesar de que no puede negar que algunos días son más difíciles que otros,  ella entiende que 'todo lo bueno requiere sacrificio' y que ningún sacrificio es en vano por la familia.   Cuando disfruta con sus hijos y  esposo en las actividades que la Iglesia proporciona para la familia como lo es la Noche de Hogar, siente mucho gozo al ver como los niños a su corta edad y a pesar de sus dificultades aprenden y comparten juntos.

Pero lo más hermoso de este encuentro con esta ejemplar madre se dio entre lágrimas donde describe su situación en dos palabras: “soy privilegiada”, ella abraza el evangelio y entiende que nuestro padre celestial le permite hijos especiales en situaciones especiales solo a aquellos que también son especiales, ella entiende que la fe es un principio de poder, honra y ama el sacerdocio y el evangelio, sin lugar a dudas Ruth es una madre de valor.

Al finalizar la entrevista expresó 'esta es la manera perfecta de trabajar directamente con el Señor”.