Y aconteció que vivimos de una manera feliz

    Y aconteció que vivimos de una manera feliz
    En 2 Nefi, capítulo 5, versículo 27, dice: “Y aconteció que vivimos de una manera feliz”.
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    Cuando leí esta Escritura vino a mi mente la siguiente pregunta: ¿Por qué la gente del pueblo de Nefi vivió de una manera feliz? Entonces repasé con más detenimiento el capítulo 5 y encontré claramente los motivos por los cuales ellos fueron felices.

    2 Nefi 5: 10:Y nos afanamos por cumplir con los juicios, y los estatutos y mandamientos del Señor en todas las cosas, según la ley de Moisés”.

    2 Nefi 5: 10:
    Y nos afanamos por cumplir con los juicios, y los estatutos y mandamientos del Señor en todas las cosas, según la ley de Moisés”.

    Ellos vivieron de una manera feliz porque fueron obedientes a los mandamientos del Señor en todas las cosas, arrepintiéndose de sus pecados. Es interesante pensar que el Señor está pendiente de nuestro progreso, de cómo estamos cumpliendo con los mandamientos.

    Es cierta ocasión una mujer estaba estudiando la Biblia y mientras  leía el tercer capítulo de Malaquías, encontró una expresión notable en el tercer versículo que decía: “…los refinará como a oro y como a plata…”

    Esta mujer decidió visitar a un platero. Ella fue y sin decir el objeto de su visita, pidió al platero que le explicara cómo es el proceso de refinación de la plata.

    Después que el platero describiera el proceso, ella le preguntó “Señor, ¿usted se sienta mientras que está en el proceso de la refinación?”

    “Oh, sí señora”, contestó el platero, “debo sentarme con el ojo fijo constantemente en el horno, porque si el tiempo necesario para la refinación se excede en el grado más leve, la plata será dañada”.

    La señora inmediatamente vio la belleza y el consuelo de la expresión: “…los refinará como a oro y como a plata”.

    Dios ve necesario poner a Sus hijos en un horno, estando constantemente atento en el trabajo de purificación y refinación, y Su sabiduría y amor obran de la mejor manera para nosotros. Nuestras pruebas no vienen al azar, y Él no nos dejará ser probados más allá de lo que podamos sobrellevar.

    La señora hizo una pregunta final: “¿Cuándo sabe que el proceso está completo?”

    “Pues es muy sencillo, cuando puedo ver mi propia imagen en la plata, se acaba el proceso de refinación”.

    El Señor desea ver reflejado en nuestro rostro el resultado de  ese proceso de refinación.

    Debemos tener en cuenta todos los mandamientos y esforzarnos por prestar mucha atención a aquellos que más nos cuestan cumplir. El Señor estará a nuestro lado, asistiéndonos en nuestras necesidades y flaquezas, y si manifestamos un deseo puro y sincero, y actuamos en consecuencia, entonces Él hará que las cosas débiles sean fuertes[1] para nosotros.

    2 Nefi 5: 11: “Y el Señor estaba con nosotros, y prosperamos en gran manera; porque plantamos semillas, y a cambio, cosechamos abundantemente. Y empezamos a criar rebaños, manadas y animales de toda clase”.

    2 Nefi 5: 11:
    “Y el Señor estaba con nosotros, y prosperamos en gran manera; porque plantamos semillas, y a cambio, cosechamos abundantemente. Y empezamos a criar rebaños, manadas y animales de toda clase”.

    Ellos vivieron de una manera feliz porque trabajaron para obtener su sustento diario, y el Señor los bendijo. Que tragedia es cuando no tenemos un trabajo que nos permita ser autosuficientes. Ruego que nunca nos ocurra esa situación por negligencia personal.

    2 Nefi 5: 12: “Y yo, Nefi, también había traído los anales que estaban grabados sobre las planchas de bronce; y también la esfera o brújula que la mano del Señor había preparado para mi padre, de acuerdo con lo que se ha escrito”.

    2 Nefi 5: 12:
    “Y yo, Nefi, también había traído los anales que estaban grabados sobre las planchas de bronce; y también la esfera o brújula que la mano del Señor había preparado para mi padre, de acuerdo con lo que se ha escrito”.

    Ellos vivieron de una manera feliz porque estudiaron las Escrituras. No tenían tantas como las que tenemos actualmente. Ellos, y los que les sucedieron, nos dejaron un relato muy especial: “El Libro de Mormón”, otro testamento de Jesucristo. Actualmente la Iglesia está imprimiendo un Libro de Mormón cada 7 segundos, contando los 365 días del año y las 24 horas del día. Leyendo las Escrituras sabremos lo que debemos hacer. Aprenderemos de las experiencias de otros para no cometer los mismos errores.

    2 Nefi 5: 13: “Y aconteció que comenzamos a prosperar en extremo, y a multiplicarnos en el país”.

    2 Nefi 5: 13:
    “Y aconteció que comenzamos a prosperar en extremo, y a multiplicarnos en el país”.

    Ellos vivieron de una manera feliz porque formaron familias, tuvieron hijos. ¡Qué gran privilegio es criar a nuestros hijos! Espíritus que nuestro Padre Celestial nos mandó para que les ayudemos a continuar con su progreso eterno. Seamos buenos ejemplos, siendo buenos padres y teniendo unidad en nuestro matrimonio. Qué bendecidos somos de tener profetas vivientes que nos muestran el camino correcto y bien definido, de manera que como padres no fallemos en cumplir con nuestros deberes. Seamos enseñables y siempre sigamos sus enseñanzas.

    Quisiera dejarles un consejo y reflexión a los hijos, mediante un poema del escritor Inglés Rudyard Kipling[2]:

                            A mi hijo

        Hijo mío,

          Si quieres amarme bien puedes hacerlo.

         Tu cariño es oro que nunca desdeño.

         Mas quiero que sepas que nada me debes,

         soy ahora el padre, tengo los deberes.

         Nunca en la alegría de verte contento,

         he trazado signos de tanto por ciento.

         Mas ahora, mi niño, quisiera avisarte,

         mi agente viajero llegará a cobrarte.

         Presentará un cheque con cien mil afanes,

         será un hijo tuyo, gota de tu sangre.

         Y entonces mi niño, como un hombre honrado,

         en tu propio hijo deberás pagarme.

    2 Nefi 5: 15: “Y enseñé a mi pueblo a construir edificios y a trabajar con toda clase de madera, y de hierro, y de cobre, y de bronce, y de acero, y de oro, y de plata y de minerales preciosos que había en gran abundancia”.

    2 Nefi 5: 15
    Y enseñé a mi pueblo a construir edificios y a trabajar con toda clase de madera, y de hierro, y de cobre, y de bronce, y de acero, y de oro, y de plata y de minerales preciosos que había en gran abundancia”

    Ellos vivieron de una manera feliz porque desarrollaron sus habilidades. Nuestro amoroso Padre Celestial nos ha dado, a cada uno de nosotros, talentos y habilidades. Usémoslos para servir en la obra del Señor, para el beneficio de nuestra familia y para nuestro propio beneficio.

    2 Nefi 5: 16: “Y yo, Nefi, edifiqué un templo, y lo construí según el modelo del templo de Salomón…; y su obra fue sumamente hermosa”.

    2 Nefi 5: 16:
    “Y yo, Nefi, edifiqué un templo, y lo construí según el modelo del templo de Salomón…; y su obra fue sumamente hermosa”.

    Qué maravilloso trabajo se realiza en los templos del Señor. Hay muchos milagros que se producen por las ordenanzas que se llevan a cabo en ellos para los vivos y para los muertos, confirmándonos la gran necesidad que tenemos de ellos. 

    Deseo compartir un relato del escritor y filósofo mormón, Truman G. Madsen[3] (Dicho por él en el documental “Entre el cielo y la tierra”, producido por la IJSUD) 

    “El profesor Christen Estendal, de la escuela de teología de Harvard, fue obispo de la Iglesia Luterana de Estocolmo Suecia. Durante una de nuestras visitas, convocó a una conferencia de prensa, invitó a varios de sus amigos y dijo: “Tengo tres de normas para este tipo de charlas entre distintas religiones.

    Número uno: si desean averiguar cuáles son las creencias de una persona, pregúnteselo a ella, no a los que la censuran, ni a sus enemigos.

    Número uno:

    Número dos: si van a comparar no contrasten lo mejor de su fe con lo peor de la de ellos, comparen lo mejor con lo mejor.

    Número dos:

    Número tres: den cabida a la envidia santa. Permítanme darles un ejemplo de mi envidia santa hacia los Santos de los Últimos Días. Cuando los Luteranos perdemos a un ser querido, celebramos un funeral y luego vamos al cementerio. Allí se termina nuestra preocupación por los que se han ido. Sin embargo los Santos de los Últimos Días se interesan por sus antepasados, al grado de desear que reciban las bendiciones de la expiación de Cristo, por lo que construyen templos, y siguiendo las instrucciones de Pablo en el  primer libro de Corintios, efectúan bautismos por los muertos. Y sonriendo agregó: siento envidia santa por ello.”

    Número tres:

    Hace algún tiempo, estando con mi esposa en una cena especial de Asuntos Públicos, con miembros de otras congregaciones religiosas, conversando con un matrimonio evangelista, surgió el tema de los templos. Les explicamos que, entre otras cosas, allí se celebran los casamientos por la eternidad. Quedaron sorprendidos y la mujer exclamó, “qué hermoso poder casarse por la eternidad”.

    El 19 de agosto de 1906, el Presidente Joseph F. Smith[4] declaró:

    “Tal vez no sea en mis días durante esta generación, pero vendrá el día en que, aun en los países más recónditos de la tierra, se construirán templos de Dios, dedicados especialmente para las sagradas ordenanzas del evangelio y no para la adoración de ídolos. Porque este evangelio debe extenderse por sobre toda la tierra, hasta que el conocimiento de Dios cubra la tierra como las aguas del mar” (Citado por el Presidente Spencer W. Kimball[5] en su libro La Fe Precede al Milagro, páginas 34 y 35)

    Estamos siendo testigos de esta profecía. Los templos se están expandiendo a través de todo el mundo de una manera impensada.                                  

    Ruego que nuestras vidas puedan centrarse en los convenios del templo, renovando los mismos con la mayor frecuencia posible, para nuestro beneficio y para aquellos que se encuentran en el mundo de los espíritus.

    Entonces, ¿por qué la gente del pueblo de Nefi vivió de una manera feliz?

     Porque:

    1. Fueron obedientes a los mandamientos del Señor.
    2. Trabajaron para su sustento.
    3. Estudiaron las Escrituras.
    4. Formaron familias, tuvieron hijos.
    5. Desarrollaron sus habilidades.
    6. Construyeron un templo y sirvieron en él.

    Ruego que el Señor nos bendiga para que podamos hacer lo mismo. Testifico que si así lo hacemos también podremos vivir de una manera feliz.

     


    [1] Éter 12:27

    [2] Rudyard Kipling: Bombay, 1865 - Londres, 1936. Narrador y poeta inglés. Uno de los más grandes cuentistas de la lengua inglesa.

    [3] Truman G. Madsen: (13 diciembre 1926 – 28 mayo 2009) Filósofo, historiador, orador, escritor y profesor.

    [4] Joseph F. Smith: (13 de noviembre de 1838- 19 de noviembre de 1918) Sexto presidente y profeta de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

    [5] Spencer W. Kimball: (28 de marzo de 1895- 5 de noviembre de 1985) Duodécimo presidente y profeta de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.