El ayuno y la ofrenda - Una invitación y un mandamiento

    El ayuno y la ofrenda - Una invitación y un mandamiento
    UNA INVITACIÓN
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    Desde el principio del mundo los verdaderos creyentes han practicado el ayuno como parte de su adoración a Dios.  En el libro de Joel leemos, 'Por eso pues, ahora, dice Jehová, volveos a mí con todo vuestro corazón, y con ayuno. . .'  (Joel 2: 12).

    Ayunar significa 'Abstenerse voluntariamente de ingerir alimentos y bebidas con el fin de acercarse al Señor e invocar sus bendiciones.  Cuando se ayuna, ya sea individualmente o en grupo, también se debe orar para comprender la voluntad de Dios y para desarrollar mayor fortaleza espiritual.'  (Guía  de las Escrituras, p. 22).

    Por razón del gran amor que nuestro Padre Celestial tiene por nosotros, nos ha invitado a ayunar y orar.  Cuando ayunamos, elevamos lo espiritual sobre lo físico y nos sentimos más cerca de Dios.  Si realmente deseamos la ayuda de Dios para resolver problemas, los nuestros o los de nuestros seres queridos, podemos rogar esa ayuda mediante el ayuno y la oración. 

    Si necesita ayuda del Señor para ser un mejor misionero, ore y ayune como lo hicieron los hijos de Mosíah (Alma 17: 3).  Si busca la fuerza para resistir las tentaciones del diablo, siga el ejemplo de Jesucristo quien ayunó antes de empezar Su ministerio (Mateo 4: 2).  ¿Está preocupado por la salud o el bienestar de sus seres queridos?  Ayune y ore como lo hizo la gente de Alma para que Alma Hijo recibiera su fuerza (Mosíah 27: 22).  Nuestro Padre Celestial ha prometido escuchar y bendecir.

    UN MANDAMIENTO

    En esta dispensación, los miembros fieles de la Iglesia observan un ayuno especial durante un domingo cada mes (normalmente el primer domingo del mes).  La Guía de las Escrituras nos enseña: 'Actualmente, en la Iglesia se designa un domingo del mes con el fin de ayunar.  En ese día, los miembros de la Iglesia se abstienen de ingerir alimentos y bebidas durante veinticuatro horas y donan a la Iglesia el dinero que habrían gastado en dichos alimentos.  A esa donación se le llama ofrenda de ayuno.  La Iglesia utiliza las ofrendas para ayudar a los pobres y a los necesitados.' 

    Una vez más en la Conferencia General de octubre de 2013, nuestros líderes nos han recordado nuestro deber de ayunar cada mes y contribuir con una ofrenda generosa.  Como Presidencia de Área, nosotros agregamos nuestros testimonios de la importancia de observar como individuos y como familias este mandamiento de tanta importancia.  Cada miembro de la Iglesia en el Área Caribe debe comprometerse a cumplir cabalmente con esta ley.

     Yo sé que Dios ama y bendice a Sus hijos quienes fielmente observan la ley del ayuno y ofrenda.  Oro para que podamos mostrar nuestra fe cumpliendo con dicha ley.