LA CASA DEL SEÑOR (Primera parte)

    LA CASA DEL SEÑOR (Primera parte)
    En enero del año 1979, poco tiempo después de la dedicación del templo de San Pablo, Brasil (30 de octubre de 1978), mi esposa y yo decidimos viajar con nuestros tres pequeños hijos (ahora tenemos 5) para poder hacer nuestros convenios personales y sellarnos como familia por la eternidad. Recuerdo el momento tan especial cuando, después de un cansador viaje que realizamos con nuestro propio coche, divisamos el hermoso templo. El corazón nos comenzó a latir muy fuerte, habíamos llegado, estábamos allí parados en sus jardines, admirando su hermosura y ante la realidad de que en pocas horas nuestra familia sería eterna.
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    Lo que se siente al entrar al templo es algo difícil de expresar, tal como son las cosas del espíritu, uno se transforma. Todos están allí vestidos de blanco, su apariencia es pura, su trato lleno de amor y dulzura, realmente impresiona, lo hace temblar, uno llega a experimentar un poco lo que será la vida con nuestro Padre Celestial y Jesucristo. Al estar allí y participar de  Sus santos convenios, uno desea mejorar, purificarse, santificarse, olvidar las cosas del mundo.

    Luego de efectuar la ordenanza del casamiento nos trajeron a nuestros tres pequeños hijos, vestidos de blanco. ¡Qué emoción! No podíamos parar de llorar. Todos tomados de las manos fuimos sellados por tiempo y por toda la eternidad y nos vimos proyectados en los espejos como una familia eterna. ¡Qué maravillosa experiencia! ¡Cómo expresar lo que se siente!, realmente hay que vivirlo. No tengo palabras para describir los sentimientos tan especiales y profundos que invadieron nuestras mentes y corazones al efectuar esas ordenanzas.

     Esa experiencia memorable no ha quedado grabada sólo en nuestras mentes y corazones, sino también en los libros del Señor. Fue un momento triste cuando tuvimos que regresar. No teníamos ningún templo cerca de nuestro hogar. Cómo anhelábamos estar en el lugar de aquéllos que tenían la oportunidad de tener ese santo lugar cerca de sus hogares.

    El tiempo pasó y llegó el día en que se dio la noticia de la construcción del templo de Argentina el cual fue dedicado el 17 de enero de 1986, el sueño que siempre tuvimos se convirtió en realidad.

    Luego el presidente Hinckley, estando de viaje por la región de El Paso, Texas, en la frontera mejicana, recibió la revelación de comenzar con la construcción de los templos pequeños. Estas hermosas Casas del Señor comenzaron a esparcirse a través de todo el mundo. En los últimos quince años, comenzando con la dedicación del templo de Anchorage, Alaska, el 9 de enero de 1999 (número 54), se han dedicado, están en construcción o se han anunciado 116 templos. Lo que hace un total de 170 templos a febrero de 2014.

     Malaquías, un profeta del Antiguo Testamento que escribió y profetizó aproximadamente en el año 430 a.C., dijo: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Malaquías 4: 5-6).

    “El profeta José Smith dijo que Elías el profeta poseía el poder para sellar, poder que corresponde al Sacerdocio de Melquisedec, y que fue el último profeta que lo tuvo antes de la época de Jesucristo. Elías apareció en el Monte de la Transfiguración, acompañado de Moisés, y confirió las llaves del sacerdocio a Pedro, Santiago y Juan (Mateo 17:3). Apareció nuevamente, en compañía de Moisés y de otros, el 3 de abril de 1836, en el Templo de Kirtland, Ohio, y confirió las mismas llaves a José Smith y a Oliver Cowdery (D. y C. 110: 13-16) (GEE página 59)”

     Testifico que la profecía de Malaquías se ha cumplido. Tenemos las llaves para llevar a cabo la obra en los “Santos Templos”.

    Uno de nuestros enfoques en el Área del Caribe es trabajar con la prioridad profética de aumentar las ordenanzas del templo. Tenemos la bendición de tener un templo en nuestra Área. Hemos recibido la comisión de Dios de administrar en él las ordenanzas salvadoras y exaltadoras en bien de los vivos así como de los muertos.

    En el Plan de Área del Caribe de 2014 hemos escrito lo siguiente: “Estamos haciendo el esfuerzo por aumentar la participación de los miembros de la Iglesia en la obra de historia familiar, con particular hincapié en hacer participar a los jóvenes, con la meta de llegar a ser más ‘autosuficientes’ en la obra vicaria del templo.  Estamos instando a los presidentes de estaca, de misión y de distrito a que trabajen con los obispos y presidentes de rama a fin de que establezcan una sesión del templo específica mensual y alienten a los miembros a que asistan juntos a ella.”  

    Que podamos tener en nuestras mentes las solemnidades de la eternidad, lo cual nos permitirá percibir el profundo significado de los templos, y nos animará a redoblar nuestros esfuerzos para hacer la obra que nuestro Padre Celestial y Jesucristo esperan que realicemos.

     Testifico que, si lo hacemos, seremos más bendecidos como individuos, como familias y como pueblo. Muchos milagros veremos en el Área del Caribe a través de un mayor trabajo en “Su Sagrado Templo”.

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    En el nuevo video 'El Santo Templo - Un Faro para el Mundo', apreciamos las ordenanzas sagradas que allí se realizan y cómo ellas han bendecido la vida de los miembros de la Iglesia del Área del Caribe.