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Leamos El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo “Y los que crean en él [Jesucristo] serán salvos”

Elder Hugo Martinez
  • Invitación del presidente Thomas S. Monson

Recientemente el presidente Thomas S. Monson habló sobre el poder del Libro de Mormón y “la necesidad crítica que tenemos como miembros de esta Iglesia de estudiar, reflexionar y aplicar sus enseñanzas en nuestras vidas”. Para mí fue significativo notar que dirigió sus palabras directamente a nosotros, los miembros de la Iglesia. Me recordó a Pablo en sus epístolas a los santos de las iglesias establecidas en sus viajes misioneros. Pablo identifica a los miembros de la iglesia en Roma como “llamados a ser de Jesucristo… llamados a ser santos”. Por medio del presidente Monson, el Señor Jesucristo hoy nos invita a continuar recibiendo Su palabra, aplicarla a nosotros mismos y enseñarla a otros. La Presidencia del Área Caribe se une al profeta al invitar a toda persona a leer el Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo, a diario y de forma continua.

  • Estudiar el Libro de Mormón

El presidente Ezra Taft Benson explicó que hay tres grandes razones por las que los miembros debemos estudiar el Libro de Mormón durante toda nuestra vida:

  • Es la piedra clave de nuestra religión. La veracidad de la Iglesia y de la obra de Jesucristo en esta dispensación descansa sobre su autenticidad como la Palabra de Dios. Dice el presidente Benson, “Una piedra clave es la piedra central o angular de un arco; sostiene a todas las demás piedras en su lugar, y si se quita, el arco se derrumba”. Añade, “Es la piedra clave de nuestro testimonio de Jesucristo; es la piedra clave de nuestra doctrina y es la piedra clave del testimonio en general”.
  • Fue escrito para nuestros días. Moroni declara, “He aquí, el Señor me ha mostrado cosas grandes y maravillosas concernientes a lo que se realizará en breve, en ese día en que aparezcan estas cosas entre vosotros. He aquí, os hablo como si os hallaseis presentes, y sin embargo, no lo estáis. Pero he aquí, Jesucristo me os ha mostrado, y conozco vuestras obras”.
  • Nos ayuda a acercarnos a Dios. El presidente Benson citó la siguiente escritura: “Declaré a los hermanos que el Libro de Mormón era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro”.

Al escudriñar el Libro de Mormón podemos recibir un testimonio seguro de la veracidad de esta Iglesia, saber que Jesucristo está pendiente de nosotros y de nuestras familias y comprender mejor las enseñanzas de La Biblia y del evangelio de Jesucristo.

  • Reflexionar sobre las enseñanzas del Libro de Mormón

Una experiencia de Nefi ilustra el principio de reflexionar en las Escrituras. Él se hallaba entristecido por las iniquidades y el asedio de las tentaciones. Entonces escribe: “… mi alma se deleita en las Escrituras, y mi corazón las medita, y las escribo para la instrucción y el beneficio de mis hijos. He aquí, mi alma se deleita en las cosas del Señor, y mi corazón medita continuamente las cosas que he visto y oído… a pesar de la gran bondad del Señor al mostrarme sus grandes y maravillosas obras… mi corazón se entristece a causa de mi carne… no obstante, sé en quién he confiado. Mi Dios ha sido mi apoyo… ha oído mi clamor durante el día, y me ha dado conocimiento en visiones durante la noche… Sí, mi alma se regocijará en ti, mi Dios, y la roca de mi salvación”.

El resultado es que al leer el Libro de Mormón, reflexionar y orar, se cambia nuestra perspectiva y progresamos espiritualmente. Cuando lo hacemos diariamente y por toda nuestra vida, podremos ver las bendiciones prometidas por el presidente Monson: “… estaremos en condiciones de oír la voz del Espíritu, resistir la tentación, superar la duda y el temor, y recibir la ayuda del cielo en nuestras vidas”.

  • Aplicar las enseñanzas del Libro de Mormón en nuestras vidas

El Señor pagó por nuestros pecados, sin Él haber sido pecador. Llevó a cabo Su sacrificio expiatorio por amor al Padre Celestial y a todos Sus hijos. Nosotros sí pecamos a partir de la edad de responsabilidad, pero al llegar a conocer a Jesucristo y seguirle, podemos recibir el perdón por medio de la fe en Él y el arrepentimiento verdadero. Como dijo Nefi, “… la redención viene en el Santo Mesías y por medio de él, porque él es lleno de gracia y de verdad. He aquí, él se ofrece a sí mismo en sacrificio por el pecado, para satisfacer los fines de la ley, por todos los de corazón quebrantado y de espíritu contrito; y por nadie más se pueden satisfacer los fines de la ley. De manera que él es las primicias para Dios, pues él intercederá por todos los hijos de los hombres; y los que crean en él serán salvos”.