Santos de todo el Caribe prestan sus manos y corazones en el Día Internacional de Servicio

    Santos de todo el Caribe prestan sus manos y corazones en el Día Internacional de Servicio

    La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, bajo la dirección de la Presidencia del Área del Caribe motivó por primera vez  una actividad anual de servicio, bajo el lema “Manos y Corazones” donde todos los miembros de la Iglesia en los 28 países que conforman el Área, trabajarían con sus comunidades en diferentes proyectos de servicio.

    Es por esto, que el pasado sábado, 2 de noviembre de 2013, miles de  miembros de la Iglesia de diferentes estacas, barrios y ramas se unieron en un esfuerzo solidario para aportar servicio desinteresado a sus comunidades.

    De manera simultánea, los miembros llevaron a cabo diferentes actividades tales como: limpiar, embellecer, reparar y restaurar áreas y propiedades públicas, plantar árboles, recolectar y distribuir alimentos, provisiones y artículos básicos para personas necesitadas, ayudar en orfanatos y hogares de ancianos y otras obras de servicio acorde a las necesidades de las comunidades involucradas.

    La iniciativa debe su nombre a la escritura que se encuentra en Mosíah 2:17 (Libro de Mormón), donde se establece que servir a los demás es servir a Dios; a través de este proyecto, se trabaja con las manos para servir a los demás, pero también se pone el corazón en la obra para servir a Dios al mismo tiempo.

    La experiencia ha sido enriquecedora tanto para los miembros de la Iglesia que sirvieron, así como también aquellos que fueron beneficiados con estos actos de amor. Testimonios de cómo esta actividad ha llegado a ser una bendición llegan de todas partes.

    En las estacas de Santiago, Navarrete en la Republica Dominicana, hombres,  mujeres y niños  fueron repartidos en brigadas en diferentes puntos geográficos, armados con grandes fundas plásticas, guantes de látex, escobas y rastrillos; prestaron sus manos y fueron parte de este esfuerzo.

     “Realmente es algo reconfortante cuando nosotros como miembros de la Iglesia servimos, no solamente a Dios sino también a la sociedad y eso nos hace sentir más que satisfechos porque cuando estamos al servicio de los demás estamos al servicio de Dios”, manifestó Eduardo Peralta, obispo del barrio de Pueblo Nuevo, mientras dirigía una brigada que limpiaba un tramo de la Avenida Hermanas Mirabal.

    Para algunos de los miembros de la Estaca Independencia, que  decidieron prestar servicio en un asilo de ancianos en la ciudad de Santo Domingo, la experiencia fue única; pintaron, limpiaron paredes y pisos, pero lo más importante pudieron brindar  amor y consuelo a cientos de ancianos, algunos de los cuales no han recibido visitas de sus familiares por mucho tiempo.

    Para la hermana Marialt Álvarez, del barrio de Mirador, la experiencia tocó su corazón de una forma especial al contemplar y hablar con algunos de estos ancianos, muchos de los cuales dieron sus vidas al servicio de sus familias y hoy están olvidados por aquellos que aman y extrañan constantemente. “He sido yo quien ha sido bendecida con esta oportunidad de servir”.

    Los miembros del Barrio Kennedy, se acogieron al llamado del Día Internacional de Servicio y desde tempranas horas de la mañana llegaron listos y poniendo manos a la obra; embellecieron y asearon todo el entorno del hospital del Seguro Social en San Pedro de Macorís, Hospital Jaime Oliver Pino.

    La diferencia pudo ser comprobada tanto por los visitantes del centro de salud como por las autoridades del mismo, según las palabras del Director del recinto hospitalario, Dr. Miguel Polonio Reyes: 'Estamos muy agradecidos por el servicio que los mormones han hecho el día de hoy, ya que es muy deprimente para una persona llegar al hospital y encontrarse con un entorno poco agradable'.

    Para los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, esta fue una buena oportunidad para llevar a la práctica los valores y las normas que como cristianos enarbolan.

    En Puerto Rico los hermanos del Barrio de Trujillo Alto, en conjunto con la Sra. Anabelle Reyes, Presidenta de la Asociación de Residentes de Roundhill, trabajaron en las instalaciones recreativas Marino Santiago Bosch de la Urb. Roundhill, estas facilidades, además de ser utilizadas por los residentes, son utilizadas por la égida Nave Alejandrino y las comunidades de Saint Just y Monte Bello.

    La Hna. Carmen Esteves, miembro del Barrio de Trujillo Alto y residente de la égida aledaña al parque, junto al Hno. Nelson Vázquez, Presidente del Quórum de Élderes, identificaron la necesidad de ayudar en la comunidad, pues el parque es del municipio, pero los residentes de Roundhill han tenido que asumir el mantenimiento. La mayoría de los residentes son personas de edad avanzada y necesitan ayuda para mantener estas áreas limpias. Se logró así establecer lazos de amistad entre la égida, los líderes de Roundhill y nuestra Iglesia.

    La Sra. Anabelle Reyes, Presidenta de la Asociación de Residentes, expresó refiriéndose al Hno. Nelson Vázquez, 'escuchar su voz es escuchar música para mis oídos por saber que la ayuda estaba en camino. Hoy día son muchos los que ofrecen ayuda, pero pocos cumplen con la encomienda y este caballero junto a ustedes cumplió”.

    En St. Lucia, la hermana Connie Gartz, misionera mayor de la Iglesia que presta servicio en la isla, comentó: “Me encantó observar  a los miembros de la Rama Castries mientras visitaban el Hogar de Descanso Lucy. Quedó claro para mí que todos fuimos fortalecidos por un dulce espíritu y la calurosa bienvenida de los residentes. Después de cantar algunos himnos, la hermana Justina D. Beauville nos dirigió al cantar algunas canciones que los residentes y nosotros pudiéramos  juntos cantar. La música  sin duda fue nuestro lenguaje universal.

    A medida que caminábamos por las diferentes áreas, saludando y hablando con los residentes, noté a un hombre en una cama que no mostraba mucha respuesta a nuestra visita. Me dijeron que se llamaba Roger y que era ciego y sordo. Me quede impresionado al sostener su mano ya que nadie le estaba prestando atención. Lo que siguió fue una conexión espiritual entre ambos que aun sin hablarnos fue muy poderosa. Yo podía sentir su gratitud, era como si él me dijera “gracias por saludarme”. Esa apreciada alma, sin visión, me enseñó en esos momentos a ver el amor del Salvador”.

    Para los miembros en Barbados, la experiencia de trabajar con el hogar infantil “Madame Ifill”, ubicada en el sector de St. Mathias, fue especial, el hogar alberga 66 niños que van desde las edades de seis meses a cuatro años. El lugar necesitaba mantenimiento y los miembros prestaron servicio por nueve horas pintando y limpiando el lugar. Para ellos la experiencia fue divertida y especial, pues fue un día muy productivo.

    Los miembros en Guyana también prestaron sus manos y corazones y salieron a servir en sus comunidades, la rama de Diamond eligió como proyecto limpiar las vías públicas, uno de los hermanos comentó lo feliz que se sentía y contó que mientras caminaban limpiando las vías un hombre de una empresa se acercó y dijo: “Gracias, gracias, ustedes están haciendo algo muy bueno”.

    Las ramas de Vreed-en-Hoop y LaGrange trabajaron limpiando y pintando una escuela, el director y maestros también se unieron a la actividad de servicio, al final expresaron su gratitud a los miembros por el servicio prestado, los miembros describen la experiencia como un gran día de servicio.

    La experiencia de este “Día Internacional de Servicio” se repitió en muchos países del Área, dejando en el corazón de los miembros el  deseo de que esta experiencia pueda continuar realizándose cada año, y de esta forma aplicar las palabras del Salvador de que cuando nos hallamos al servicio de nuestros semejantes solo estamos al servicio de nuestro Dios. El corazón de los miembros y todos los que sirvieron con amor nunca serán los mismos.