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¡Pasa el balón!

¡Pasa el balón!

El fútbol es el deporte más popular en todo el mundo, que acoge todas las edades, culturas e idiomas. Cada cuatro años el entusiasmo por este deporte se vuelca en torno a la Copa Mundial de fútbol, la emoción y la festividad que rodea a este evento masivo trae consigo gratos sentimientos  a multitudes de personas, como pocas otras cosas pueden hacer. Aprovechando que el mundial de fútbol logra enlazar el corazón de todo el mundo, Family Search nos invita a conectarnos con nuestros familiares por medio de la Copa Mundial, a revivir nuestros propios recuerdos, compartiendo relatos y fotos con las generaciones venideras.

Tomando esta iniciativa el élder Claudio D. Zivic miembro de la presidencia de área del Caribe comparte con nosotros uno de sus recuerdos más especiales  del mundial de fútbol: 'Tengo el recuerdo del mundial de fútbol de 1978 que se efectuó en Argentina. En la final se enfrentaron Argentina y Holanda. En ese entonces yo era el obispo de mi barrio y nuestras reuniones las teníamos por la tarde, justamente en el horario en que se jugó la final. Había mucho ruido alrededor de la capilla, todos estaban prendidos a sus televisores, gritando en cada jugada. Cuando estaba por terminar la reunión sacramental nos enteramos, por medio de un jovencito del Sacerdocio Aarónico, que Argentina había ganado 3 a 1, tuve que contener mi emoción, pero todos los hermanos se dieron cuenta de que nuestro equipo había ganado. Una sonrisa se esbozó en el rostro de cada miembro. Ese día nos fuimos a nuestras casas más contentos que de costumbre, más hermanados y también agradecidos de haber ido a las reuniones de la Iglesia'.

'Tengo el recuerdo del mundial de fútbol de 1978 que se efectuó en Argentina. En la final se enfrentaron Argentina y Holanda. En ese entonces yo era el obispo de mi barrio y nuestras reuniones las teníamos por la tarde, justamente en el horario en que se jugó la final. Había mucho ruido alrededor de la capilla, todos estaban prendidos a sus televisores, gritando en cada jugada. Cuando estaba por terminar la reunión sacramental nos enteramos, por medio de un jovencito del Sacerdocio Aarónico, que Argentina había ganado 3 a 1, tuve que contener mi emoción, pero todos los hermanos se dieron cuenta de que nuestro equipo había ganado. Una sonrisa se esbozó en el rostro de cada miembro. Ese día nos fuimos a nuestras casas más contentos que de costumbre, más hermanados y también agradecidos de haber ido a las reuniones de la Iglesia'.

El élder Zivic nos enseña en su relato cómo la emoción del mundial puede acercarnos a los demás, así como lo hace el Evangelio de Jesucristo, aunque esto último une a la humanidad, no solo a un país, y además tiene trascendencia eterna.

Les invitamos a experimentar por ustedes mismos la búsqueda de recuerdos del mundial de fútbol que han inspirado sus vidas y llenado sus corazones de emoción y alegría y a compartirlos en Family Search.