Saltar navegador principal

Devocional de educación para los jóvenes de Puerto Rico

Decenas de jóvenes, padres y líderes se dieron cita el pasado domingo 5 de agosto, en el edificio de Caparra en la bella isla de Puerto Rico; donde se celebró el devocional para jóvenes de 17 años en adelante sobre la doctrina de educación y las nuevas oportunidades a través del Sistema Educativo de la Iglesia (SEI).  Este programa también recibió el apoyo de las estacas de Mayagüez y Ponce, que tuvieron la oportunidad de ver la trasmisión de este en vivo.

Presidido por el Elder Walter González de los setenta y presidente para el Área del Caribe, contó con la compañía del élder Cándido Fortuna de los setenta y del hermano Gene Hayes, director internacional de BYU-Pathway Worldwide (BYU-Pathway); así como de Gabriel Chard, gerente internacional de área para la misma institución.

El pasado año la Primera Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, anunció la creación de la organización global de educación superior, BYU-Pathway Worldwide, que se convierte efectivamente en la universidad global en línea de la Iglesia.

La institución tiene bajo su responsabilidad todos los certificados en línea y programas de grado ofrecidos por el Sistema Educativo de la Iglesia (SEI). BYU-Pathway Worldwide, es responsable de Pathway Connect y coordina todos los certificados de educación superior en línea del SEI y programas de licenciatura, incluyendo certificados de idioma inglés, certificados técnicos, de habilidades y títulos en línea.

2

El hermano Gabriel Chard, gerente internacional, testificó que Pathway Connect es inspirado y fue diseñado para que podamos cumplir el mandamiento del Señor de educarnos y ser mejores discípulos de Jesucristo. El hermano Chard dijo que “con BYU-Pathway no solo tenemos la oportunidad de cambiar nuestras vidas, sino de cambiar generaciones.”

El hermano Hayes, director internacional, invitó a los miembros a continuar estudiando y les dio ánimo para que aprovechen la oportunidad que representa estudiar en BYU-Pathway. Los motivó a estudiar, sin importar la edad y aprovechar la oportunidad de un costo muy por debajo del que ofertan las universidades locales.

El poder estudiar en BYU-Pathway es una bendición abundante, tanto académica, temporal y espiritual” afirma el hermano Hayes.

Tras compartir los lazos que le unen a la isla por parte de su esposa y el tiempo que sirvió como consejero de la rama de Salinas, el hermano Hayes instó a los jóvenes a ver sus posibilidades de crecer con proyección al futuro:

“Hoy han pasado muchos años y me doy cuenta de que todas esas experiencias han enriquecido mi vida y me han preparado para el rol que desempeño hoy día, como director internacional de BYU-Pathway Worldwide. ¿Quién diría que un jovencito de Oaxaca, México, que creció sin un padre a su lado—y que no sabía ni pisca de inglés—iba a poder alcanzar tantas metas en su vida?

Ahora puedo atestiguar que hay dos cosas primordiales que me ayudaron a salir adelante para hoy poder tener una familia eterna, una formación académica y una carrera profesional que me ha brindado muchas satisfacciones: la primera es el evangelio de Jesucristo y la segunda es la educación, nos comenta el hermano Hayes.”

text2

Del mismo modo asegura que la educación es un principio eterno y va de acuerdo con el consejo del Salvador que “la gloria de Dios es la inteligencia, o, en otras palabras, luz y verdad” (D. y C. 93:36) y que “cualquier principio de inteligencia que logremos en esta vida se levantará con nosotros en la resurrección” (D. y C. 130:18).

El hermano Hayes también citó al élder Dieter F. Uchtdorf, quien enseñó que: “Para los miembros de la Iglesia, la educación no es simplemente una buena idea, sino un mandamiento.”

Hoy día, con la obra misional en todo el mundo y las nuevas oportunidades del Sistema Educativo de la Iglesia, tales como el anuncio de la iniciativa global de educación hace algunos años y la formación de BYU-Pathway Worldwide, que es la universidad global en línea de la Iglesia, desde hace año y medio, tanto el evangelio como la educación, están al alcance de todos los miembros de la Iglesia.

El presidente Russell M. Nelson dice: “¡Su mente es preciosa, es sagrada!” Por lo tanto, la formación académica de la mente también es sagrada. En verdad, la formación académica es una responsabilidad religiosa.

Durante el tiempo que se compartió con los jóvenes se plantearon los puntos más importantes de la educación, como el hecho de que es:

  • Un principio eterno
  • Una buena idea
  • Un mandamiento
  • Una responsabilidad religiosa
  • Un principio sagrado 

También se compartió que los costos, el miedo, la falta de accesibilidad o la falta de preparación podían llegar a ser factores que establecieran una barrera para obtener una formación académica.

El hermano Hayes, también citó al presidente Oaks, quien hace unos años nos recordó, que: “Como Santos de los Últimos Días, creemos en la educación y tenemos una filosofía en cuanto a cómo y por qué debemos obtenerla. Nuestra religión nos enseña que debemos tratar de aprender por el Espíritu y que tenemos la responsabilidad de emplear nuestro conocimiento para el bien de la humanidad.”

Otros ejemplos de barreras para la educación son ciertas actitudes típicas que pueden confundir a los jóvenes y el hermano Hayes dio algunos ejemplos: el estudiante que duda, el estudiante que confunde sus prioridades y el estudiante que se encuentra cómodo en donde está. Estos estudiantes colocan barreras que les impiden obtener el éxito en sus metas a través de la formación académica.

Por último, el hermano Hayes concluyó con las siguientes palabras: “Mis estimados hermanos, la mayoría de las cosas buenas en la vida requieren esfuerzo, dedicación y quizá cierto sacrificio y la educación no es una excepción. Invitó a todos los jóvenes a que inviertan en su futuro. Invitó a todos los padres a motivar a sus hijos e invitó a todos los presentes a esforzarse por seguir aprendiendo siempre.”

El élder González, por su parte, invitó a los miembros presentes, a utilizar BYU-Pathway como una herramienta para ministrar a los miembros de la Iglesia y ministrar a aquellos que no son miembros de la Iglesia, recordó que del plan piloto que realizó la Iglesia con 150 no miembros, alrededor de 40 se bautizaron y otros están progresando en su conocimiento del evangelio. De igual manera invitó a crear los grupos necesarios, para que en Puerto Rico aprovechen esta bendición de estudiar en una universidad en Estados Unidos, sin necesidad de salir de su país.