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El Templo: Un lugar de Amor, Paz y Seguridad

El Templo: Un lugar de Amor, Paz y Seguridad
El hermano Yoel Alexander Feliz Amador, se bautizó en la Iglesia hace menos de un año en la ciudad de Barahona, Republica Dominicana, desde que se bautizó comenzó a prepararse para ir al Templo y realizar las ordenanzas del bautismo y confirmación por sus familiares, entre ellos su madre, abuelos y un hermano.
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Al entrar al Templo por primera vez cuenta: “Sentí amor paz y seguridad como nunca ante lo hubiese sentido, entre al salón donde está la pila bautismal y sentí fuertemente la presencia del Padre Celestial, las horas que pase en el Templo trabajando por mis familiares pasaron muy rápidas y el sentimiento que me embargaba era de no querer salir de este lugar tan especial.”

Luego de su primera visita al Templo retorno junto a un grupo de hermanos a su ciudad, durante el camino los hermanos hablaban de las experiencias vividas en el Templo este día, a mitad del camino todos estaban muy emocionados conversando, en medio de este murmullo el sintió un silencio y de repente solo veía a los hermanos moviendo sus labios al hablar pero no los escuchaba, nuevamente sintió la misma paz que había sentido en el Templo y al quedarse en silencio, escucho una voz que le dijo que permaneciera tranquilo , y al hacerlo escucho una voz claramente que le dijo: “Gracias Hijo”,  había escuchado la voz de su madre quien había muerto 10 años atrás. Esta experiencia para él fue el testimonio de que su madre había aceptado las ordenanzas que unas horas antes habían sido efectuadas por ella en el Templo.

Las lágrimas corrieron por su rostro, en esta ocasión eran lágrimas de felicidad. Había recibido la confirmación y un claro testimonio de que las familias pueden ser eternas, ahora sabía con seguridad que un día tendría la oportunidad de conocer a sus abuelos y volver a ver a su madre y  hermano.

Él Sabe que Jose Smith fue un profeta verdadero de Dios y que Él le mando a restaurar el evangelio en esta época, sabe que la Iglesia es verdadera, que Cristo vive y que El vela por nosotros y nos ama, está agradecido por la bendición de tener hoy en día un Profeta, Vidente y Revelador, el Presidente Thomas S. Monson, sin duda no deja de agradecer la bendición de haber conocido estas verdades.