Saltar navegador principal

A mis 79 años, nací de nuevo

A mis 79 años, nací de nuevo

Conocer la historia del hermano Ramón Nicolás Vargas es una experiencia gratificante. Nacido  en la sección Pontón del Municipio Villa Bisonó, Navarrete, República Dominicana el 09 mayo de 1934, se desempeñó toda su vida como veterinario y administrador de negocios relacionados con la venta de arroz, su rostro revela las marcas que el trabajo duro han dejado sobre él, pese a que con sus propias palabras nos dice: 'Doy gracias a mi Padre Celestial que a mis casi 80 años me ha permitido vivir con pocas dificultades, poseo lucidez y una visión perfecta para leer las escrituras“.

Con el espíritu especial que le caracteriza comparte su testimonio del evangelio de Jesucristo y de cómo conoció la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: 'Yo veía como unos jóvenes con camisa blanca y corbata cruzaban frente a mi casa y muy amablemente siempre me saludaban, ese saludo y muestra de cariño que ellos me manifestaron fue calando en mi corazón hasta que un día vi una pareja de misioneras que cruzaban frente a mi casa y yo tome la iniciativa de invitarlas a entrar .'

Una fe constante y un testimonio firme del Evangelio describen al hermano. Las misioneras le entregaron el Libro de Mormón para que pudiese leer algunas escrituras, para que más adelante en una próxima visita pudiera compartir con ellas, el expresa: 'No sólo voy a leer esas escrituras que me han puesto sino que para yo comprobar que es cierto lo que ustedes me dicen de este libro lo voy a leer completo.'. Las hermanas Johansen y Souverain misioneras de tiempo completo se miraron a la cara y luego le dijeron que estaba bien con ellas y que pasarían regularmente  para ver cómo progresaba en su lectura.

Para asombro de estas dedicadas misioneras,  él leía casi todo el día y cuando ellas lo visitaban les guardaba una respuesta precisa acerca de todo lo que había leído.  Es así que con  79 años de edad, el hermano Ramón Nicolás leyó el Libro de Mormón en apenas 15 días. Luego de esto las hermanas les enseñaron lo necesario para su bautismo el cual se realizó el 16 Noviembre de 2013 en el barrio Navarrete 2 de la Estaca Navarrete.

Sin embargo, las pruebas para este gran hombre no se hicieron esperar, ya que al llegar el día de su confirmación como miembro de la Iglesia su hijo mayor falleció a causa de un derrame cerebral. Todos suponíamos que él estaría en ese momento en el funeral de su hijo y que la confirmación como miembro de la Iglesia sería efectuada en otra ocasión, hasta que le vimos entrar por la puerta del salón sacramental con sus ojos rojos de tanto llorar por la pérdida de su hijo, se sentó en uno de los bancos hasta que el Obispo anunció: “Ahora pasaremos a la confirmación como miembro de la Iglesia al hermano Ramón Nicolás Vargas quien se bautizó ayer y aunque le falleció un hijo, hoy está con nosotros para recibir el don del Espíritu Santo y ser confirmado miembro de la Iglesia.” Su testimonio de las verdades conocidas es tan grande que ni la muerte de un ser querido logró evitar que el asistiera a su confirmación.

Este día él fue confirmado y más tarde recibió el Sacerdocio Aarónico, más adelante en la conferencia de estaca recibió el Sacerdocio de Melquisedec y fue ordenado al oficio de Elder.

El próximo paso para el hermano Vargas es prepararse para la próxima excursión del Templo y de esta forma continuar aprendiendo y recibiendo todas las bendiciones y ordenanzas del evangelio que le prepararán para regresar a su Padre Celestial.

Tal cual expresa en sus propias palabras: “Este es el verdadero evangelio de Jesucristo y yo sé que Él me estuvo preparando para que perteneciera a su Iglesia y nada me hará salir de ella.”