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Trabajar en la historia familiar bendijo mi vida en medio de la adversidad

Trabajar en la historia familiar bendijo mi vida en medio de la adversidad
Era enero del 2004 cuando fui llamado a prestar servicio como Obispo del barrio de Guaynabo, estaca San Juan, Puerto Rico.  Dos años antes había sufrido una cirugía de la espalda baja, la cual requirió un periodo largo de recuperación. Mi trabajo como enfermero exigía esfuerzos físicos constantes los cuales debido a mi enfermedad no podía cumplir, esta situación  me llevo a retirarme del trabajo antes de lo planificado. Bajo estas circunstancias decidí suscribirme a la página  ( www.ancestry.com )  y dedicar tiempo a la búsqueda de mi historia familiar y la de mí esposa Ilem A. Rullán de Valentín, quien aún continuaba trabajando, juntos  pasamos horas buscando información de nuestros antepasados.
FOTO DE SALVADOR VALENTIN TORRES.jpg

Nos involucramos tanto en la búsqueda de nuestros antepasados que casi a diario trabajábamos en ésta.  Mi esposa y yo nos llenábamos de alegría al encontrar los nombres de nuestros familiares, sentíamos que podíamos estar unidos a nuestros seres queridos al llevar sus nombres al templo y realizar las ordenanzas.

Una noche, después de estar trabajando en la historia familiar por varias horas, mi esposa decidió ir a dormir pues era la  media noche.  Esa noche estuvimos buscando datos en el censo nacional de 1910 que se realizó en Puerto Rico.  Decidí quedarme un rato más, ya que deseaba terminar de buscar en una página que había comenzado a mirar, sentía la necesidad de continuar la búsqueda.  Al terminar de revisar la página, me quedé observándola por un rato y noté que en el margen de la página decía “Callejón Ángela Valentín.”, el pueblo era Aguadilla.  Pensé que debía ser alguien importante y conocida por todos en el pueblo, así que decidí buscar el nombre de Ángela Valentín solo por curiosidad.  Deseé saber más de ella porque mis antepasados vienen del área oeste y central de Puerto Rico y continué buscando en los censos de 1910, 1920,1930 que eran los que estaban disponibles para el 2004 y para mi sorpresa encontré a Ángela Valentín con sus 4 generaciones. 

Eran ya las 2:00 am y me retiré a acostarme, creo que me quedé dormido rápido y comencé a soñar que había dejado nuestra casa abierta.  En el sueño me levanté a cerrar la casa, al llegar a la sala encontré todas las luces prendidas.  En el sueño vi que la sala y la marquesina estaba llena de personas,   eran: hombres, mujeres y niños, la mayoría con instrumentos musicales tales como: cuatros, guitarras y güiros. El cuatro y la guitarra son instrumentos que todos mis tíos tocaban.  

Al verles con tanta alegría les pregunté qué hacían en mi casa pues eran más de las 2:00 am y tenía que acostarme. Uno de ellos me dijo: “Estamos celebrando, pero ya nos vamos”.  Pude ver la alegría de ellos en sus rostros y cada uno se despidió de mí con una sonrisa, y una expresión de gratitud mientras yo permanecía de pies en la puerta de la entrada de la casa. En el sueño, cuando todos salieron cerré la casa y me acosté.

Al levantarme en la mañana compartí con mi esposa el sueño y lo que había sucedido, ambos sentimos que las personas del sueño estaban en casa esperando mientras nosotros registrábamos sus nombres para luego ser enviados al templo.  Sentíamos que ellos estaban alegres al tener la oportunidad de seguir progresando aún después de haber partido de este mundo, pues las familias son para siempre.

Al compartir esta experiencia en una entrevista con nuestro presidente de estaca el hermano Robert Page, me pidió que lo compartiera con los miembros del barrio de Guaynabo y así lo hice al igual que con otras personas.

Sé que la plenitud del Evangelio de Jesucristo está en la tierra nuevamente, que la obra del templo es parte importante y necesaria para nuestra salvación y la de nuestros antepasados, nuestras vidas serán llenas de alegría y felicidad si hacemos todo esfuerzo por buscar los nombres de nuestros antepasados para hacer la obra por ellos en el templo, ellos esperan que hagamos nuestra parte para que todos juntos recibamos las bendiciones de los cielos. La obra genealógica y la obra del templo son parte importante para la redención de los muertos.

Nuestro Padre Celestial y Jesucristo viven, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la única Iglesia verdadera sobre la faz de la tierra, José Smith es un profeta del Señor y El Libro de Mormón es verdadero, El Presidente Thomas S. Monson es el Profeta del Señor en estos días.