Saltar navegador principal

Súbanse a la ola

He recibido muchas bendiciones por venir nuevamente a Cristo, la principal es el haberme preparado para asistir al templo y realizar mis ordenanzas personales, otra de ellas fue el  compartir y escuchar los consejos de mis líderes y servir nuevamente en algunos llamamientos como parte de mi preparación.
Élder Miguel Ángel Rodríguez,  Todos somos misioneros y el Señor desea que ayudemos a avanzar su obra.
Élder y Hna. Jensen, Siempre nos hemos sentido muy bendecidos,  hemos enviado a nuestros hijos y nietos al campo misional y ahora estamos haciendo lo mismo que ellos sirviendo al Señor. 
Élder y Hermana Nielson, Ellos tomaron la decisión de servir una misión por dos razones: 1) para obedecer el llamado del Profeta 2) Siempre quisieron tener esta experiencia y sintieron que este era el tiempo adecuado para hacerlo.
Élder y hermana Sorensen, “Hemos aprendido la necesidad que existe y los beneficios que aportan a la Iglesia los misioneros mayores. Durante la misión hemos visto como El Señor nos ha ayudado  a hacer cosas que normalmente no seríamos capaces de hacer con nuestros propios talentos y habilidades'.  
Seguimos caminando a una velocidad apresurada, y llevando una oración en nuestros corazones. En pocos minutos llegamos a la orilla del río, estando ahí prendimos el foco para buscar como saltar a la primera roca, y lo que vimos fue un milagro... 
... y lo más rápido que pudo batalló cojeando al cruzar la calle, se dirigió rápidamente hacia nosotros gritando, “¡Élderes!, ¡Élderes!, ¡Élderes!”. ¡Estaba tan emocionada al vernos! Nos preguntó, “¿Qué hacen aquí? ¡Pensé que la Iglesia no existía en la República Dominicana!”
Como misioneros sabemos que el Señor vive, que él nos ama y escucha las oraciones cuando son justas, nuestros testimonios de que Él vive, y nos ama se han fortalecido por medio de estas experiencias.