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Presidencia y Setentas de Área

Cada año en el mes de octubre se inicia el ajuste anual de diezmos. Los diezmos son ofrendas requeridas por el Señor desde tiempos antiguos con el fin de establecer y edificar Su reino aquí en la tierra.
Por el élder José L. Alonso, de los Setenta.
Por el élder Julio César Acosta; El inicio del camino del discipulado de cada uno de nosotros es confiar “íntegramente en los méritos de Cristo”.
Por el élder Cándido Fortuna, Nunca perdamos la visión de la esencia del evangelio, que es servir a los demás y brindarle la oportunidad de disfrutar de las mismas bendiciones que disfrutamos por ser miembro de la Iglesia de Jesucristo.
Élder Hugo E. Martínez; Las bendiciones del pago del diezmo y de las ofrendas son múltiples y se reciben tanto ahora como en el futuro, tanto de manera individual como familiar. Esas bendiciones son para todos aquellos que pagan su diezmo íntegro y las ofrendas de ayuno. 
Por el élder  Walter F. González; Asistir al ajuste anual de diezmos y ofrendas ... Es una oportunidad de reunirnos con nuestro obispo y demostrar que creemos en las promesas de nuestros convenios y que actuamos de acuerdo a lo que hemos prometido a nuestro Dios.
Por el élder Claudio D. Zivic, Tenemos el privilegio de comunicarnos con nuestro Padre Celestial a través de la oración. El acto de orar debe realizarse con profundo respeto y reverencia, llevado a cabo de la manera correcta.
Por el élder Claude Gamiette; El viaje a la tierra prometida no es un curso fácil y llano; puede llegar a ser brusco y escabroso.
Por el élder Huberman Bien-Aimé; Cada vez que traigamos a nuestros amigos a la Iglesia ¡damos una oportunidad al Cielo para que se regocije! 
Por el élder Cándido Fortuna; Al servir con amor sincero y de manera desinteresada, nosotros mismos y aún nuestra familia somos los más bendecidos.
Élder Hugo E. Martínez; De forma más personal, nuestras vidas constituyen nuestra carta a nuestro Señor Jesucristo sobre nuestra mayordomía, escrita no en papel o en medios electrónicos, sino en nuestros corazones; no con tinta, sino por medio del Espíritu Santo.
Por el élder J. Devn Cornish; Testifico que si ponemos a Dios primero en nuestra vida en el día de reposo, estaremos mejor capacitados para ponerlo a Él y a Sus propósitos primero en los otros días. Si aprendemos a buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, realmente “todas [las otras cosas necesarias] os serán añadidas” (Mateo 6:33).