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Yo quiero ser misionero

Yo quiero ser misionero

El élder Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez se encuentra sirviendo en una misión de tiempo completo en la misión Santiago, República Dominicana, desde el mes de mayo 2014.

La escritura que se encuentra en 3 Nefi 5:13 describe los sentimientos del élder Miguel Ángel al salir al campo misional: “He aquí, soy discípulo de Jesucristo, el Hijo de Dios. He sido llamado por él para declarar su palabra entre los de su pueblo, a fin de que alcancen la vida eterna.”  

Un poco de su Historia

Un poco de su Historia

El sábado 10 de diciembre del 1994, los hermanos Rodríguez unieron sus vidas en la sagrada ordenanza del matrimonio eterno y fueron sellados en el Templo de Orlando, Florida. 

De esta unión nació el 31 de diciembre del 1995 el joven Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez, el cual fue presentado ante el Señor por su padre el domingo, 4 febrero del 1996. Miguel Ángel tuvo la oportunidad de nacer en un hogar donde aprendió lo que es la fe en Jesucristo y donde se vivía las verdades del evangelio restaurado. 

Al cumplir los 18 meses comenzó a participar de los programas de la primaria y fue a la edad de 4 años que un día le dijo a sus padres: “Yo quiero ser misionero como ustedes y Titi Milly”. 

Yo quiero ser misionero como ustedes y Titi Milly
A la edad de 8 años fue bautizado, para él era la primera ordenanza hecha con su Padre Celestial y Jesucristo.  Inmediatamente comenzó a participar de su grupo los valientes en la primaria y tuvo la oportunidad de participar del programa de escultismo auspiciado por el barrio de Humacao, Puerto Rico donde asiste.
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Al cumplir los 12 años fue ordenado por su padre al Sacerdocio Aarónico en el oficio de diácono y comenzó a trabajar con el programa: “Mi deber a Dios”. “Fui bendecido con la oportunidad de trabajar en las diferentes asignaciones que recibe un joven poseedor del sacerdocio Aarónico en los oficios de diácono, maestro y presbítero.”

“El tiempo ha pasado rápido, me siento agradecido de las enseñanzas recibidas en la primaria, los hombres jóvenes, seminario, instituto y el escultismo las cuales me han ayudado a fortalecerme física y espiritualmente.”

“Agradezco a mis padres por las instrucciones recibidas en el hogar al participar de la noche de hogar, las oraciones familiares, la lectura de las escrituras, ellos han sido de gran ayuda y me han guiado por el camino correcto.”

A pesar de que Miguel Ángel nació en la Iglesia, él ha tenido que trabajar para adquirir por él mismo un testimonio de la veracidad de este maravilloso evangelio.

Antes de cumplir los 18 años de edad envió los papeles para salir al campo misional, por fin su deseo de ser misionero sería una realidad. El viernes 10 de enero del 2014 recibió su llamamiento donde el Señor a través de un profeta viviente, vidente y revelador el Presidente Thomas S. Monson le llamó a prestar servicio como misionero de tiempo completo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días por dos años en la Misión República Dominicana, Santiago.

El último domingo que asistió a su capilla en Puerto Rico, recordó a los miembros de su barrio que: 'todos somos misioneros y que el Señor desea que ayudemos a avanzar su obra', les invitó hacerlo con amor, a ser perseverantes. Él sabe que si los miembros hacen su  parte el espíritu les guiara a las personas que están preparadas para conocer el evangelio. 

“Visiten, inviten a sus amigos, vecinos, familiares y compañeros de trabajo a venir a Cristo.”

Miguel Ángel llegó a la República Dominicana con sus padres quienes les acompañaron para asistir al templo antes de entrar al Centro de Capacitación Misional de la República Dominicana. El 28 de mayo a las 5:00 p.m. los hermanos Rodríguez entraron con su hijo en la casa del Señor en esta ocasión para realizar convenios adicionales al recibir su investidura.

“La experiencia de hacer mis investiduras fue muy especial, compartirla con mis padres y otros miembros de mi barrio ha sido un regalo de Dios. Sé que este nuevo convenio que he hecho con el Padre Celestial me ayuda a progresar, el sentimiento que embarga mi corazón es inexplicable.”  Esta es la segunda vez que Miguel Ángel ha tenido la oportunidad de visitar el templo.

Consejo para los jóvenes que se preparan para salir a la misión

Consejo para los jóvenes que se preparan para salir a la misión

“Prepárense espiritualmente, lean las escrituras, salgan con los misioneros, obtenga un testimonio de Dios, El Salvador Jesucristo y del evangelio restaurado.”

Despedirse de sus padres y no verles por dos años sin duda causa tristeza a Miguel Ángel, sin embargo el deseo de servir a los hijos de Dios que existe en su corazón desde que era sólo un niño de 4 años le ayuda para tener ánimo y sentir gozo en este nuevo camino, sí un camino aún mejor.