Saltar navegador principal

Élder Neil L. Andersen visita la estaca de Toa Baja, Puerto Rico

La estaca de Toa Baja tuvo el privilegio el domingo 19 de marzo del 2017 de recibir la visita de un apóstol del Señor.

Fue el presidente Torres quien dio inicio dando la bienvenida y compartiendo sus palabras las cuales fueron enfocadas en exhortar a los hermanos a que trabajen en la obra misional a fin de que los hijos de Dios tengan la oportunidad de conocer el evangelio. Al finalizar sus palabras exhorto a los miembros a escuchar la voz del profeta y del apóstol que les visitaba.

Así mismo el Elder Acosta, Setenta de Area durante su participación hizo hincapié en que es un deber de todos los miembros hacer que la obra crezca, y que sus estacas se extiendan. De igual forma mostró su apoyo al presidente Torres en cuanto a la necesidad de trabajar en la obra misional a fin de dar a conocer el evangelio restaurado. Sus palabras finales fueron para invitar a los jóvenes a que vayan al campo misional, así como a los miembros en general a ser fieles en el pago de sus diezmos, ayudar aquellos que no tienen empleo y tener una actitud positiva, firme y con fe en el futuro.

Finalmente, el Élder Andersen habló a los presentes, reconociendo que a pesar de los desafíos temporales como la falta de empleo y otros asuntos que les preocupan, es importante también pensar en un lugar en la bendición de poder edificar la Iglesia en un lugar y vivir con nuestros hijos y nietos.

Aconsejó que ayudemos a los nuevos conversos y a los jóvenes a prepararse para servir como misioneros y que con el esfuerzo de todos ellos puedan hacer su trabajo misional.  Finalmente habló sobre la importancia del diezmo: “Sé que ustedes son honestos con los diezmos.  Entonces no es cuestión de dinero, es cuestión de fe, de separarnos de las cosas materiales y demostrar un sacrificio a nuestro Padre Celestial.” 

Élder Andersen concluyó con su testimonio: “Nosotros sabemos que somos hijos de Dios. Que Él vive.  Una parte especial de este llamado como apóstol y que no esperaba en mi vida, es la oportunidad de saber de una manera perfecta que Él vive.  Que Él es nuestro Salvador, que Él resucitó y vive actualmente.  Él y su Padre se le aparecieron al profeta José Smith.  El Libro de Mormón salió a la luz por el poder de Dios.  El sacerdocio fue restaurado, somos miembros de la Iglesia de Jesucristo.  No sé exactamente por qué el Salvador quería restaurar Su evangelio, pero sé que Él quería un pueblo digno, recto, justo en todos los lugares del mundo, en todas las culturas, los idiomas, todos los países.  Sé que cuando Él regrese tendrá un pueblo preparado para recibirlo.  Doy mi conocimiento certero de que Él vive, es nuestro Salvador, soy Su testigo y sé realmente que Él vive.  En el nombre de Jesucristo, Amén”.